05 marzo 2007

Curso de Flamenco Oriental en Sevilla

Curso de Flamenco Oriental en Sevilla
Nada más llegar me di cuenta de que había mucha gente con duende, y me di cuenta de la necesidad de enfocar el cursillo más que a la técnica, al baile, y transmitir lo que durante años he aprendido de mis maestros, eso que no se encuentra en los libros, que se transmite por tradición oral de unos a otros, aportando la experiencia profesional de cada uno.

Pues como decía vi tanto en aquellas chicas que pensé en darles más calidad a su baile, para que en el caso de las que bailaban como profesionales, pudiesen crecer un poco más y pudiesen bailar en sitios de primera categoría.

Quiero hacer mención a una persona que tiene en su interior mucho y que le da ¿miedo? sacarlo, o quiza ¿no sabe que lo tiene? Tú ya sabes quién eres, y desde aquí me gustaría decirte que no te limites físicamente, el cuerpo hace lo que le pide la mente y creo que tú tienes mucha fuerza, llévala para bien tuyo, un abrazo.

Me quedo con los pelos de punta cada vez que pienso en Marta, pues con el déficit de visión que tiene, me admira que pueda bailar tan bien, y mucho mejor que mucha gente que ve. Quizá tiene algo que nos hace artistas y es esa sensibilidad especial indescriptible, donde no cabe la soberbia.

Te aplaudo hoy Marta y me gustaría haber disfrutado más de tu arte, y que me enseñases tú como ves la Danza, lo que sientes, porqué bailas,...y tantas cosas.

Desde luego sigo opinando que Marta nos dio una lección a todos, no sólo por como bailaba, sino por muchas otras razones.

"La perfección de la Danza se encuentra en la perfección del espíritu" Víctor Ullate.

Comprendo porqué los mejores bailarines del mundo han pasado por su escuela.
Tardé algún tiempo en entender esa frase, mi soberbia, ignorancia, banalidad, no me dejaban, pero cuando monté mi propia compañía y quise ayudar a mis bailarines empecé a comprenderla y cuando empecé con el proyecto de mi propia productora de espectáculos, al tener que elegir bailarines y Compañías de baile, tuve que ver lo bueno que había en los demás y terminé aprendiendo lo que mi maestro quería decir.

Os deseo a las que fuisteis que lo comprendieseis, hay que alimentarse de lo bueno para ser algo bueno, y hay que dejar fluir a nuestro genio interior, ya sabéis como.

GRACIAS ZUEL