3º Premio del Concurso Corazones que Bailan

3º Premio del Concurso Corazones que Bailan

Amores Inconfesables
La primera vez que la vi poseyendo el cuerpo de esa mujer me quedé sin aliento, me conmovió de tal forma, que deseaba intensamente ser ella.
Aun era una niña, esas cosas no eran para niñas y sólo pocas mujeres se atrevían a hacerlo abiertamente, pero sentía una enorme atracción por esos golpes desenfrenados, la poderosa sensualidad de sus formas y los movimientos sutiles y sugestivos de su ligera silueta.
Crecí con ese amor inconfensable que incendiaba mi corazón y frente al espejo intentaba dibujar lo que se quedaba grabado en mi mente y traducía a mi cuerpo en los mejores momentos de mis recuerdos.
Sentía que no podía seguir ocultando mi fascinación por ella, era demasiado perfecta y hechizante como para seguir negando que la amaba y debía ir en serio.
Tengo que confesar que cuando siento cerca su magia, mi cuerpo habla solo y es una sensación que sólo ella provoca cuando entra en mí.
Con la música esos sentimientos se intensifican, pues cada melodía me grita que siempre estará ahí y que si nada lo estropea, seguiremos juntas para siempre.¡Declaro abiertamente que estoy enamorada de la Danza Oriental!Dejaré mi cuerpo en tus serpenteantes brazos, que cada darbuka acaricie suave y salvaje mis caderas, que los violines toquen sugestivamente mi pecho, que en cada trance (Zaar, Ayub) se intensifique nuestra relación, proporcionándome eternamente: etéreos orgasmos musicales…
Siempre tuya...

NINFA ORIENTAL
PREMIO GORRA DE NUESTRO BALLET