16 enero 2010

FUSIÓN ARABE FLAMENCO.


Este estracto pertenece a un artículo de una revista especializada en Danza que escribí el año pasado.

No vería sentido empezar a contaros nada de el estilo árabe flamenco, sin antes deciros por qué y para eso necesito contaros quién soy, y mi trayectoria profesional.
Hace 28 años empecé a bailar Danza Clásica, al contrario que la mayoría de mis compañeras, yo no quería ser bailarina, mi madre me apuntó a clase convenciéndome de que superaría mi timidez, pero hoy creo que ella ya sabía que ese era mi destino, y que la Danza y yo, seríamos una, mi madre es el alma mater de mi baile.

Después de superar los exámenes del Conservatorio de Danza Clásica, mi formación puedo decir que fue cuando empezó de verdad, cuando no sentí la presión de los exámenes, empecé con la Danza Española, el Flamenco, Los bailes de Salón, Los ritmos Latinos, Danzas griegas, ....aprendí la expresión de los mismos sentimientos con diferentes registros.

Después de muchos años de combinar mis estudios de Danza, Magisterio y trabajo como bailarina en una Zarzuela, en exhibiciones para el ayuntamiento de Madrid y la formación de mi propio Ballet,... llegó un día que sin saberlo cambiaría mi vida.
Mi afán de aprender todos estilos posibles de Danza, me llevó a una clase de Danza Oriental, y cuál fue mi suerte la de caer en una clase de una de las mejores bailarinas de este país y del mundo entero, Eva Chacón, pues gracias a esa clase aprecié una danza bellísima y finísima, jamás hubiera tenido esa impresión si no la hubiera probado, desde entonces esta la Danza Oriental me hechizó y condicionó mi carrera profesional hasta hoy.

Empezó entonces el camino, y lo primero que aprendí fue que no podía sólo conformarme con saber los pasos e intentar expresar mi sentimiento con otro registro que esta danza proporcionaba mi cuerpo, NO PODÍA DECIR QUE ESTA DANZA ERA SÓLO DANZA, para poder BAILARLA en el sentido literal de lo que es bailar, necesitaba saber y conocer una cultura ajena a la mía, y sobre todo sentir o al menos entender lo que una mujer árabe sentía al bailar y por qué bailaba.
Fue relativamente fácil entender el flamenco, pero me parece muy complejo, aunque a la gente le parezca que no, aprender a bailar y entender la Danza Oriental, fuera del contexto de su origen. Hay que ser muy consciente del lugar en el que te encuentras de no saber, y así cuanto más sabes, vas descubriendo las lagunas tan grandes que tienes, es duro, pero es la única manera de aprender y así
empezó mi camino de investigación y reflexión desde los ojos de una bailarina.

Un día en clase, se cruzó la Danza Oriental y el Flamenco haciéndose uno, estaba bailando un baladi y en la música habáia una guitarra que me llevó sin pensar a bailar con el registro del Flamenco, seguía bailando los pasos y movimientos orientales, pero con pasos también a la vez del flamenco, ya no sabía si estaba bailando danza Oriental o Flamenco, fue un momento Mágico, no podía describirlo con palabras, sólo lo podía bailar, descubrí el punto donde se cruzan las energía de ambas danzas.
Y a partir de ese momento empezó todo, no fue un porque sí, fue un momento de inspiración , me parece haber tenido una regresión a una montaña de Al-Andalus donde moriscos, gitanos bailaban al calor de una hoguera sin ninguna barrera cultural ni prejuicio, es como si ya eso lo hubiera bailado antes. A partir aquí he trabajado con la ayuda de profesionales bailarines, músicos e intelectuales, un trabajo basado en datos pero también en la intuición y reflexión

En el fondo pienso que cuando más puristas hemos sido, más radicales nos volvemos, pues de lo que se trata es de sentir, bailar, emocionarte y dejar de lado lo impuesto a la razón. Y esto que digo, irónicamente se vuelve contra lo dicho, pues cuanto más sabes, más amante de lo puro te vuelves y no quieres que pierda su esencia, con lo cuál, te ves en inmerso en un mar lleno de tormentas, que te vuelven loco y momentos de calma que te hacen gozar de lo que va sedimentando en tu ser.
Después de haber dicho tanto de los orígenes del flamenco, y de demostrar que el pueblo árabe es u indispensable para su identidad, ya no cabe la discusión de este hermanamiento en la Danza, además de ser demostrado si escuchamos detenidamente las letras de sus cantes, la expresión similar de su danza populares, sus cantos de lamento, y sus culturas musicales que nos dejan testimonios y datos de la historia de estos dos pueblos.

Después de contaros cómo empezó a surgir la fusión en mi, y de contaros que surgió de la inspiración, que no fue racional, tengo que deciros que luego lo he estudiado, y he ampliado, matizado y tratado de estructurarlo para poder transmitirlo.