09 diciembre 2015

El Álamo Temblón

El Álamo Temblón
Soy un Álamo, mis brazos se han convertido en ramas, mis piernas en raíces, mis manos en hojas, mi aliento en su espíritu.
Finaliza la segunda promoción de Flamenco Árabe que imparto, y ésta vez tenemos como trabajo de fin de formación un bosque muy particular, cada una ha de elegir un árbol con el que se identifique, y lanzar al mundo un mensaje proporcionado por el espíritu del árbol, en forma de Danza.
Desde hace mucho me gustan los álamos. Me llevan a mi infancia, o podría decir que más allá, a una esencia que hoy por hoy no comprendo. Me gusta tumbarme y mirar hacia arriba. Escuchar su música, mirar la danza de sus hojas, y deleitarme con la infinita gama de tonalidades verdes que nos regalan el reflejo de sus hojas al contacto con las diferentes haces de luz, que llegan hasta convertirse en colores dorados.

Tras las interesantes cosas que descubrí del Álamo, y a pesar de que todas me sirvieron, empezaron a surgir  en mi dudas, ¿había hecho bien en elegir un árbol que visualmente aparentaba ser simple, pero se trataba de un espíritu tremenda mente complejo? Debía pensar si yo podría ser ese árbol.
Y…decidí ser álamo tumbada bajo el sol en la playa, con la arena ardiendo y sonido del mar a mi izquierda,  un estado de ansiedad, mental no física, mirando el cielo azul, imaginando esas hojas que tanto me gustan en forma de corazón, en esos momentos llegué a tal estado que me molestaba volver al mundo. Pero había que regresar…y ahora?
Sentí  impotencia al no saber lo que sentía, y me terminé enfadando, pero aún seguía estando en esa parte mística del cielo y las hojas de mi álamo, el sonido del mar en mis oídos, y en mi mente el sonido de la hojas del Álamo.
Mi frustración era producto de no saber responder, ¿quién era yo? ¿qué sentido tenía todo ésto en  mi vida, y pq sentía la necesidad de hacerlo? ¿Para qué?…
“Apenas tengo consciencia de lo insignificante que creo que es el ser, y aquí me hallo, tumbada, postrada ante la inmensidad de éste cielo tan azul, tan intenso, tan intangible, tan desconocido, bendito. El sol está quemando mi cara, mis brazos, mis manos, MI PIEL, y yo sólo puedo permitirme quedarme en éste estado de pretrificarme ante éste azul que va más allá de mis ojos, es como si se metiera por todos mis órganos sensoriales y llegase a colorear todo lo que soy, y así se presenta como una incógnita ininteligible, azul que no entiendo, vibración de luz ante los ojos de la ciencia.
Sólo puedo elevar mis brazos que se han convertido en ramas, mis manos en hojas, mis piernas en raíces y mi alma en su espíritu, queriendo alcanzar la inmensidad del cielo.
Estoy clavada en esta tierra, estoy anclado ella, con un cuerpo. Cansada me quedo insignificante mirando éste cielo. Sol, aire, tierra, ….mientras te admiro, una gota de agua brota, apenas puedo discernir si se trata y es la consecuencia de que me ciegas o es mi alma el que al no llegarte llora, sea como fuere, es hermoso pensar que los cuatro elementos se han reunido en éste instante para sentir que hay alguna razón que ahora mismo desconozco para un propósito.
Ésta bella música que inunda mis oídos,  qué es? porque se mete por cada poro de mi piel por mis ojos incluso por mis ojos en forma de movimientos, y aunque pienso que no necesita bailar en forma física pues es el mismo Dios su esencia, siento la necesidad de cómo si fuese un pintor mover la con mi brocha.
Ella recorre todo mi cuerpo, me inunda y me hace estremecer, obligándome no sólo, es la razón que me obliga a respirarte inundándome de amor, y dando sentido a ésta vida, entonces miro mis ramas, mis brazos mis manos, y me gusta poder dibujarte así, dando sentido a mi vida.
Vuelvo a llorar, a sentir, a gritar, a reír, a todo junto y a la vez, y entonces es cuando me doy cuenta de que estoy bailando, de que eso es bailar, …..y así es como estoy retenido, así me retienes? Y qué pasará cuando se te antoje que ya no baile? Que ya no ría ni llore?
Me resigno y vuelvo a empezar…..sólo me queda sentir……confío en entender alguna vez pq mover mis ramas, mis hojas, mis manos o mis brazos tiene sentido de existir.
Te juro que ésta música mientras suene sanará mi alma, creen todos que yo bailo ésta música, y es ella la que me baila a mi,  ella hace que cada célula de mi ser, cada molécula, cada átomo tenga su danza y yo viva, no necesito bailarla, ella me baila a mi, alguien una vez dijo: ERES MÚSICA, y eso es , lo he entendido, y que bellas sinfonías formamos todos los seres. .
Siga pues ésta absurda pero noble vida, y a Dios mismo entrego la vida y será quitada sin mi permiso consciente. Esperanza? Confianza? En que?? No se me dio más información que la de vivir, y con la gran dificultada de saber quien realmente soy, que soy……
Por eso Dios, soy el álamo, crees que orgullosos? Me castigaste por mi orgullo? Me pides que lo haga sin razones, por un acto de Fe. Si yo soy lo que soy, pq se me castiga por serlo? Me falta la humildad? Pq a otros si se les dio? Testarudo corazón el mío, y no te apiadaste de mi,
Señor mirando tu inmensidad, ese  azul intenso que no comprendo, al fin logré comprender que entre otras cosas me faltaba humildad, que es nada más que la actitud de una mente dispuesta a no saber…….vuelve a pasar ante mi señor y me postraré ante ti ésta vez con el corazón más puro que pueda un ser tener.
Mónica Tello - El Álamo Temblón